En el trajín de todos los días, envuelto en la brisa y la humedad, los cuerpos buscan cobijo en el hogar, el lugar que los protege y los alberga en los momentos de mayor tensión cuando están en la mar. Ahora en tierra vuelven a la barca, a sentir su calor envuelto en las redes, risas y bromas de los compañeros.martes, 16 de junio de 2009
Lancha de sueños
En el trajín de todos los días, envuelto en la brisa y la humedad, los cuerpos buscan cobijo en el hogar, el lugar que los protege y los alberga en los momentos de mayor tensión cuando están en la mar. Ahora en tierra vuelven a la barca, a sentir su calor envuelto en las redes, risas y bromas de los compañeros.
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